Quizás haya noches sin estrellas, pero jamás sin sueños.
Los sueños los acuna el alma. Ella es el refugio donde la
vida tiene sentido.
Es donde el dolor se adormece y busca descanso en su
existencia.
Ahí, comienza otro camino. El corazón se abre a nuevas
oportunidades. Cree y siente que existe la felicidad.
A veces, pensamos que ello es imposible. No es así.
Entonces, debemos construirla día a día, minuto a minuto.
Solo existe una posibilidad, si estamos de acuerdo, y es
entregarnos al amor.
El amor todo lo puede, todo lo consigue, siempre que vos
lo desees y levanta el monumento a la verdad, con tu esfuerzo
y entrega. ¡Sé feliz!!!!!.
Luis Alberto Maestri